tilcara1Tilcara tiene más de 100 años, desde que llegó al lugar el ferrocarril y durante muchos tiempo fue considerada una villa veraniega. Hoy, es una ciudad turística relevante en Jujuy, ideal para hacer base allí y recorrer otros puntos turísticos de la quebrada.

Mínimo una semana para conocer Tilcara. Excursiones, Cuevas de Wayra, a 4 kilómetro de Tilcara y a unos 2900 metros de altura, que son atendidas por las comunidades indígenas locales. Para entrar hay que ponerse en cuclillas y andar con el cuerpo apoyado en la roca, hasta llegar a la profundidad de la cueva. A la salida espera un trayecto muy empinado que la única manera de hacerlo es sentado para facilitar el descenso.

La creencia de los tilcareños es que se trata de un lugar sagrado. Dicen que allí, los antiguos se metían en esa profundidad, en busca de silencio para poder escuchar las voces de la tierra y sus revelaciones.

Es una excursión que tiene sus riesgos pero ideal para los que buscan la experiencia de lo desconocido.

La zona de Tilcara es Patrimonio Mundial Paisajístico y Cultural, como el Cerro de los Siete Colores, donde se puede recorrer en cabalgatas, caminar con las llamas, andar en bicicleta, o hacer senderismos.

Hay un entramado de senderos incaicos que se puso en valor para recorrer a pie, pero además están los caminos de la gente que vive en los cerros y que es posible visitarlos para dialogar con ellos y conocer otro tipo de cultura. Se calcula que el 10 por ciento de la población tilcareña vive en las montañas.

Pero además de la hotelería y estas ofertas turísticas, Tilcara tiene varios museos para visitar como el antropológico, el arqueológico, de fotografías. Es que en Tilcara el viajero empieza a conocer la cultura andina.

 

Si hay algo que no debe perderse el viajero es el “enero tilcareño” dedicado cal folclore y la poesía, es el encuentro más antiguo de la Argentina, aunque no se conozca tanto como Cosquín.

Y por supuesto, el carnaval, en febrero, cuando se desentierra el Diablo y se arma la fiesta, que es muy popular. Es el momento en que la ciudad desbordar y los visitantes suelen alquilar habitaciones en casas particulares o simplemente, duermen adentro del auto o en colchones prestados. Nadie se quiere perder esa fiesta popular.

 

Porque no es un carnaval para mirar, sino que es participar: hay que bailar, con la cara cubierta de harina y se bebe vino con mezcla de limón y azúcar que hace ver todo con más felicidad.

Hay unas 14 agrupaciones que van pasando con trajes típicos, a las que los vecinos invitan a sus casas como una manera de bendición del año, porque coincide con la producción de la Tierra.

 

Y cuando se desentierra el carnaval, éste anda suelto durante siete días enteros, sin parar. Allí no se considera como algo malo sino como algo que trae alegría. Y así como la Pachamama es considerada la “madre” el diablo simboliza el “padre” que viene y trae alegría de la tierra.

Lo más increíble es que termina el carnaval con todo su desenfado, y empieza la Cuaresma y la preparación a la Semana Santa, con la misma intensidad pero metida en la espiritualidad. Los que bailaban alcoholizados en las calles, ahora están subiendo en precesión a rezarle a la Mamita del Cerro.

 

Por eso Tilcara se dice que Tilcara es “alegre, mágica y espiritual”.

 

Info: https://www.facebook.com/Tilcaraturismo/?ref=br_rs

 

Escuchá la entrevista con Santos Manfredi, secretario de Turismo de Tilcara, acá: http://www.ivoox.com/portal-argentina-desde-tilcara-2-audios-mp3_rf_14183698_1.html

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