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5 lugares abandonados de Argentina

Estos 5 lugares abandonados de Argentina tienen la singularidad de haberse posicionado como destinos para viajeros después de haber sufrido una tragedia, un cierre o el simple paso del tiempo. Por diferentes motivos, estos sitios quedaron desiertos y se han transformado en atractivos turísticos.

Lugares abandonados de Argentina: Estaciones de tren

Estos 5 lugares abandonados de Argentina: Villa Epecuén es, tal vez, el más emblemático de todos. Pero también están la estancia La Chica y las Minas de Paramillos. Y, entre las estaciones de tren, que hoy son fantasmales, se destacan: Ramos Otero y Chilca Juliana.

Deslumbrados por su historia, por lo que se cuenta del boca a boca o simplemente por haber visto fotos, los turistas curiosos eligen descubrir estos parajes en persona.

Cada uno de ellos parece salido de un libro de cuentos fantásticos y los rodea un halo de misterio que los transforman en puntos de interés turístico. Tanto para los argentinos como para los extranjeros. ¡Vamos a conocerlos!

Lugares Abandonados: Villa Epecuén, arrasado por el agua
Epecuén

Ubicado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, Villa Epecuén supo ser una bella villa turística, hasta que en 1985 sufrió una devastadora inundación. Todo quedó sepultado bajo el agua después de una crecida descontrolada del lago homónimo.

Con el paso del tiempo, sus ruinas fueron quedando al descubierto, lo que transformó al lugar en una fuente inagotable de “postales” para fotógrafos avezados y simples entusiastas.

Árboles muertos y los restos de construcciones (viviendas familiares, fábricas, comercios y escuelas, entre otros) entregan una vista fantasmagórica de este pueblo que contaba con alrededor de 1.500 habitantes, que lo perdieron todo.

El atractivo del destino consistía en el lago Epecuén, que era famoso por su alto nivel de salinidad, lo que lo hacía tener propiedades medicinales.

Pero el 10 de noviembre de 1985 el terraplén defensivo que protegía al pueblo cedió y el lago inundó la villa. Para conocerlo hay que viajar a Carhué, la localidad más cercana, a unos ocho kilómetros de distancia, desde donde parten excursiones para recorrer sus ruinas y sus playas.

No te pierdas estas impactantes imágenes satelitales de Villa Epecuén.

Estancia La Chica, donde se ven misteriosas apariciones

Lugares abandonados: Estancia La Chica

Construida el 16 de septiembre de 1874, la estancia La Chica fue erigida a pedido de Juan Pacheco Reinoso, quien quería regalársela a su esposa, Marcelina Carreras.

Así, luego de haber heredado este predio de 8.200 hectáreas de parte de su padre, el General Ángel Pacheco, se inauguró esta sobria edificación, que solía ser un centro social muy concurrido por los lugareños. Hasta que don Julio muere y su mujer decide venderla a la familia Estrugamou, que enseguida abrió allí una escuela privada, que contó con apenas 15 alumnos. 

Está situada al costado de la Ruta 32, en el límite de Salto con Chacabuco, en la provincia de Buenos Aires. Gran parte de sus instalaciones fueron demolidas y el resto que quedó en pie se encuentra en estado de abandono.

En su época de esplendor contaba con seis habitaciones en la planta baja, una galería y un pasillo que comunica a la parte de atrás de la propiedad. Subiendo por el entrepiso, en la planta alta se levantaba un mirador, que era muy útil para divisar a los malones que se acercaban con animosidad bravía.

En los últimos años, algunos viajeros aseguraron haber visto espectros humanos que merodean su interior. Estas presencias fantasmales se volvieron virales antes de que existieran las redes sociales, simplemente por el boca a boca de los aterrados testigos.

 Las Minas de Paramillo, un legado precolombino

Minas de Paramillo, otro de los lugares abandonados de Argentina

Otro de los lugares abandonados se encuentra en Mendoza, a 24 kilómetros de la ciudad de Uspallata, las Minas de Paramillo son consideradas por varios historiadores como la primera mina de la Argentina.

Tuvo su época de gloria durante el Virreinato del Río de La Plata, donde la actividad minera no tenía descanso. Luego de la época colonial, en donde fue explotada con todos los recursos que se contaban en esos años, el lugar quedó abandonado.

Hoy, en sus restos se pueden apreciar el campamento minero, la planta de concentración y los resabios de un antiquísimo horno, donde se fundían los minerales.

Ramos Otero y Chilca Juliana, dos estaciones de tren olvidadas

Lugares abandonados de Argentina: Estaciones de tren

 

 

En Balcarce, la estación Ramos Otero conectaba las ciudades de Ayacucho, Necochea y Quequén. Había sido inaugurada en 1892 y formaba parte de la línea de Ferrocarriles del Sur.
Le faltaron apenas 2 años para transformarse en centenaria, ya que en 1990 el servicio de transporte de pasajeros fue suspendido y como consecuencia la estación y el andén quedaron abandonados.
Los últimos de los apenas 95 habitantes del pueblo de Ramos Otero afirmaron haber visto también allí a fantasmas que caminaban por las vías desoladas.

Inaugurada en 1932, la estación Chilca Juliana fue orgullo de la provincia de Santiago del Estero. Funcionaba en el departamento de Salavina y prestaba servicio para el Ferrocarril Central Argentino.
La génesis de su nombre encierra una curiosidad, ya que deriva de una palabra compuesta por la denominación “chilca”, que refiere a un arbusto medicinal que abunda en la zona, y al término “Juliana”, por la forma de cortar las verduras en tiras, que era una costumbre muy arraigada por las mujeres locales.

Hoy se encuentra abandonada y es visitada por turistas, curiosos moradores de lugares cercanos y un grupo folklórico lleva su nombre a modo de homenaje.

Si todavía seguís con ganas de descubrir más destinos turísticos, te invitamos a conocer estos 3 lugares imperdibles de San Luis 

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Escrito por Romina Fasani

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