Avistaje de ballenas en Puerto Madryn es una de esas experiencias que tenés que vivir al menos una vez en la vida. Y aunque el plan original era otro, la Patagonia nos demostró que sabe sorprender en cada rincón, incluso cuando el viento cambia de dirección.
Avistaje de ballenas en Puerto Madryn: cuando el plan B se convierte en el mejor recuerdo del viaje
El avistaje de ballenas en Puerto Madryn es mucho más que una excursión en barco: es una invitación a conectar con la naturaleza en su máxima expresión. Y si bien llegamos al Encuentro de Municipios Turísticos de Trelew con la idea de hacer avistaje de aves, la meteorología tenía otros planes. La prefectura había cerrado el puerto de Península Valdés por razones de seguridad, así que todo lo que implicara navegación quedaba suspendido… ¿Fin del mundo? Para nada.
Como buenos viajeros, siempre tenemos un plan B bajo la manga y la gente del Entretur de Trelew ya había barajado varias posibilidades. Ese plan se llamaba Reserva Natural El Doradillo. A solo 15 kilómetros del centro de Madryn, este lugar gratuito, sin horarios ni límites de permanencia, nos regaló una experiencia que todavía nos emociona contar.
El Doradillo: una platea de lujo frente al espectáculo de las ballenas
No exageramos si te decimos que ahí, parados (nos hubiera gustado estar sentados, pero hacía mucho fríoooo) sobre la playa de canto rodado, vimos a una ballena franca austral realizar su baile acompasado con el mar a escasos metros de la orilla. Romina se quedó en silencio (raro en ella), y Juanjo apenas pudo balbucear un «¿la viste? ¿viste eso?». El mar estaba tan quieto que parecía una laguna, y cada soplido de las ballenas rompía ese silencio con una fuerza que nos erizaba la piel.
Las vimos flotando en la bahía, girando, saludando con sus aletas. Sin ninguna prisa. Como si supieran que nosotros estábamos ahí para verlas, sentirlas, agradecerles.
La temporada de avistajes de ballenas va de junio a diciembre, con mayor concentración de ejemplares entre septiembre y octubre. Si tenés la suerte de ir en esos meses, el show está garantizado.
¿Cómo llegar?
¿Y si quiero verlas desde el mar?
Por supuesto, el clásico avistaje embarcado desde Puerto Pirámides sigue siendo una opción extraordinaria. El valor ronda los $150.000 por persona (precio 2025), y hay varias empresas autorizadas que ofrecen esta excursión. También está el famoso Yellow Submarine, una embarcación semisumergible que permite ver a las ballenas bajo el agua si las condiciones de visibilidad lo permiten. Ideal para quienes buscan una perspectiva diferente.
Más que ballenas: qué hacer en la comarca durante tu visita
Trelew y sus alrededores tienen muchísimo más para ofrecer. Si el clima no acompaña o simplemente querés ampliar tu experiencia:
Ecocentro Madryn: un espacio interactivo y educativo sobre el mar, sus especies y la relación con el hombre. Emocionante e ideal para todas las edades.
Museo Egidio Feruglio (MEF) en Trelew: uno de los museos paleontológicos más importantes de América Latina. Es el lugar donde vas a entender por qué esta zona es cuna de dinosaurios gigantes.
Touring Club en Trelew: bar mítico con más de 130 años, donde pasaron desde presidentes hasta Antoine de Saint-Exupéry pasando por los bandoleros Butch Cassidy. Un plan perfecto para un café con medialunas o una pizza con historia.
Gaiman: una joya de la colonización galesa. Casitas bajas, salones de té y mucha cultura. No te vayas sin probar un scon tibio y la torta de crema. (la torta galesa damos por descontado que la comiste ya)
Dolavon: pueblo encantador con una movida cultural y gastronómica en crecimiento. Ideal para una escapada distinta.
Más fauna, más magia
¿Te quedaste con ganas de ver más? Acá te dejamos otras experiencias que podés sumar según la época:
Avistaje de toninas overas en Rawson, las «vaquitas marinas» blancas y negras que parecen salidas de una caricatura. Algunos las confunden con miniorcas o delfines.
Lobería de Punta Loma, muy cerca de Madryn, para ver lobos marinos descansando y jugando en la costa.
Colonia de elefantes marinos en Caleta Valdés, imponentes y majestuosos.
Área Natural Protegida Punta Tombo, desde septiembre, se llena de miles de pingüinos de Magallanes que llegan a reproducirse. Un espectáculo inolvidable. (más de 400.000 pingüinos)
¿Vale la pena ir si no podés embarcar?
Totalmente. Lo vivimos en carne propia. El contacto con las ballenas desde la playa tiene una magia que no se puede explicar del todo. Es gratuito, accesible, y te permite quedarte el tiempo que quieras. Llevate mate, abrigo y ganas de emocionarte. Nosotros nos fuimos con el alma llena.
Viajá sin expectativas, volvé con historias
Decimos siempre que la Patagonia no se visita: se vive. Y aunque el viento sople fuerte o cambien los planes, cada rincón tiene algo para regalarte. Porque cuando viajás con los ojos y el corazón bien abiertos, ningún plan falla. Puerto Madryn nos lo enseñó con cada soplido de ballena, con cada ola tranquila, con cada silencio compartido frente al mar.
¿Te vas a quedar con las ganas?














