¡Bienvenidos a Estancia Vilcunco! ¿La recorremos juntos? Al sur de la provincia de Neuquén, a un costado del río Aluminé, se encuentra un rincón especial que combina la pasión por la naturaleza, la pesca y la gastronomía patagónica: Estancia Vilcunco. En esta entrevista, Carla y Andrés, sus propietarios desde finales de los noventa, nos comparten cómo comenzaron a construir un sueño que hoy es un referente turístico en el destino Aluminé.
De la Visión al Crecimiento Sostenido
La historia de Estancia Vilcunco es, ante todo, una historia familiar. Carla y Andrés, motivados por el deseo de compartir la belleza natural del lugar, iniciaron este proyecto con el objetivo de crear un espacio donde los visitantes pudieran reconectar con la naturaleza. «Queríamos un lugar donde la gente pudiera venir a disfrutar de la paz y aprender sobre la vida rural», comenta Carla.
Hoy, la estancia – que abre de Lunes a domingos- ofrece una variedad de actividades que se adaptan a todas las edades. «Desde el principio, supimos que la naturaleza y el entorno sería un componente esencial», nos cuenta Andrés. En la granja de Vilcunco, los más pequeños pueden interactuar con los animales y aprender sobre la vida en el campo, mientras que los adultos disfrutan de paseos guiados por los alrededores, enriquecidos por los paisajes patagónicos. «No solo se trata de recorrer, sino de vivir la experiencia», añade Carla.
La Magia de la Laguna y la Trucha Patagónica
Uno de los mayores atractivos de Estancia Vilcunco es su laguna, especialmente diseñada para la pesca recreativa. Aquí, los amantes de la pesca encuentran un paraíso: «Criamos truchas arco iris y marrones, que van desde los 200 gramos hasta los 3 kilos», explica Andrés. Además de ser un espacio ideal para quienes buscan relajarse y pescar, Vilcunco se ha destacado por la calidad de sus truchas, que se distribuyen no solo en Argentina, sino también en el exterior.
«La crianza de truchas es un arte», nos dice Carla con una sonrisa, «y estamos comprometidos con cada etapa de su crecimiento. No es solo un producto, es parte de nuestra identidad». Desde la reproducción en estanques hasta el faenado, el proceso es supervisado con minuciosidad para asegurar productos de la más alta calidad. Esto no solo fortalece la economía local, sino que también posiciona a Vilcunco como un referente en la gastronomía patagónica.
Un Destino Gastronómico en Aluminé
El restaurante de Estancia Vilcunco es otro de los pilares que ha puesto al destino Aluminé en el mapa. Con una propuesta de alta gama, cada plato combina ingredientes locales y técnicas gourmet. «La gastronomía es una forma de contar nuestra historia», dice Carla. «Desde el pescado fresco que servimos hasta las carnes asadas, todo tiene un sabor único que representa la región«.
La carta del restaurante, diseñada para acompañar las estaciones del año, destaca por la frescura de sus productos. «La trucha es nuestra estrella, pero también ofrecemos otros platos que incorporan cordero patagónico, hongos de la zona y frutas silvestres», detalla Andrés. «Una vez por mes ofrecemos noche de sushi elaborado con truchas entre otros días que sorprenden a visitantes y locales».
Experiencias que Conectan
Más allá de las actividades tradicionales, Vilcunco se ha posicionado como un destino para desconectar y disfrutar de la tranquilidad. «Queremos que nuestros visitantes sientan la paz que ofrece este lugar», dice Carla. La estancia ofrece un entorno de calma, rodeado de naturaleza virgen, ideal para aquellos que buscan escapar del ritmo acelerado de la ciudad.
Los paseos guiados, la visita a la granja, y la posibilidad de conocer los estanques donde se crían las truchas, permiten a los visitantes no solo aprender, sino también reconectar con lo simple y lo esencial. «Nos encanta ver cómo la gente se sorprende al descubrir el proceso detrás de cada trucha que llega a la mesa», comenta Andrés.
Vilcunco: Un Destino en Crecimiento
Estancia Vilcunco ha logrado crecer sin perder de vista su esencia. «El compromiso y la pasión son el motor de todo lo que hacemos», concluye Carla. La estancia no solo es un espacio de recreo, sino un lugar donde se viven experiencias auténticas, donde se respira la cultura patagónica en cada rincón.
En Vilcunco, cada detalle ha sido pensado para que los visitantes puedan disfrutar del destino Aluminé en su máxima expresión. La combinación perfecta de naturaleza, pesca, gastronomía y hospitalidad ha hecho que esta estancia se destaque como uno de los puntos clave en el turismo rural de la Patagonia.














