La Mina de Oro de La Carolina es uno de los atractivos no podés dejar de visitar cuando este pueblo puntano que fue elegido en 2023 como el pueblo más lindo del mundo por la Organización Mundial del Turismo (OMT), y no es para menos.
Entre sus calles empedradas, rodeadas de montañas y una vegetación típica entre la que se esconden cuarzos, turmalinas y otras piedras, se esconde una experiencia de otros tiempos, la de convertirte en minero por un día e ir tras los pasos del oro, como hicieron los expedicionistas que en 1792 llegaron al lugar en busca del metal precioso. Hoy, gracias a «Huellas Turismo«, un grupo de profesionales en turismo que volvieron a su tierra natal para revalorizarla, nos tentamos con vivenciar un recorrido único, lleno de historia, emoción y misterio: ingresar en la mina de oro. ¿Nos acompañás?
Una experiencia bajo tierra
Nos calzamos las botas de goma, ajustamos los cascos y encendimos nuestras linternas. Ariel Farber, nuestro guía y un verdadero personaje local, nos recibió con su contagioso buen humor. Junto a él, recorrimos los túneles oscuros donde, hace siglos, cientos de mineros trabajaban día tras día en busca del preciado oro. Cada pasillo cavado en la roca cuenta una historia, cada estalactita nos transporta a otra época y nos da indicios del lugar, en donde la temperatura es constante de 18 grados centígrados, el oxígeno no falta, los pasillos son espaciosos y no hay que reptar ni pasar por cavernas estrechas.
Es un lugar apto para claustrofóbicos porque los guías insisten en que prueben vivir la experiencia y no se equivocan, la mayoría puede hacerla sin inconvenientes. ¡Y hasta hay fotos!
La visita se realiza en grupos de hasta 30 personas y está disponible de lunes a domingo entre las 10:30 y las 19 hs. La atmósfera dentro de la mina es única: humedad, paredes frías y la sensación de estar explorando un mundo oculto. La voz de Ariel nos iba guiando, revelando secretos y anécdotas de los mineros, sus técnicas y hasta los mitos que aún recorren el lugar.
El final del recorrido incluye fotos que saca con una magia increíble.
¡A buscar oro en el Río Amarillo!
Salir de la mina no significa que la aventura termine. Para aquellos que buscan completar la experiencia, «Huellas Turismo» ofrece la posibilidad de buscar oro artesanalmente en el Río Amarillo, tal como lo hacían los antiguos buscadores. Armados con bateas de madera, botas de goma y mucha paciencia, fuimos tamizando la arena con piedras con la esperanza de encontrar alguna pepita dorada. ¡Y encontramos! Un pequeño brillo entre los granos de arena se convirtió en nuestro recuerdo más preciado de la jornada.
Ideal para vivir en familia
Hicimos la visita en familia, con nuestros hijos adolescentes, y fue la tarde se volvió un recuerdo imborrable, que no sólo compartieron en sus redes sociales y en los chats con amigos sino que fue parte de la cena familiar y las charlas de los días venideros. No solo por la aventura de caminar por túneles oscuros y sentirse exploradores, sino también por el aprendizaje que nos dejó. Conocer cómo funcionaba la minería hace siglos, el sacrificio de los mineros y la importancia del oro en la historia de la zona nos dio una nueva perspectiva de La Carolina.
Consejos para tu visita
Si vas a vivir esta experiencia, te recomendamos:
- Llevar ropa cómoda y que no te importe ensuciar. (No soles embarrarte, perooooo)
- Reservar con anticipación, especialmente en temporada alta. De todos modos hay salidas todo el tiempo por lo que si no reservaste no te quedarás con las ganas.
- Llevar agua para hidratarse luego de la caminata.
- No olvidarte la cámara, porque cada rincón de La Carolina es digno de una foto.
Un viaje al corazón de San Luis
Explorar la Mina de Oro de La Carolina es mucho más que una excursión: es un viaje en el tiempo, una aventura cargada de historia y un plan perfecto para disfrutar en familia o con amigos. Si buscás una experiencia diferente, llena de emoción y aprendizaje, esta es tu oportunidad. ¡Animate a descubrir el oro oculto de San Luis!
Podés alojarte en la Posada Casablanca en el Valle de Pancanta o mismo en La Carolina hay hostels, hoteles y casas para alquilar por día. En cuanto a la gastronomía hay varias opciones de restó, cervecerías y hasta una rotisería (Checho) que ofrece empanadas de vizcacha.














